Entrar



Compartir en redes sociales o envíar una copia por email de esta página

Cuando se estudian las cosas, al final resulta que hasta poner el aire acondicionado cuando hace calor, y la calefacción cuando hace frío, engordan.

 

Pero ¿cómo puede ser que se engorde solamente por tener encendida la calefacción o el aire acondicionado?

 

Pues con la calefacción se engorda porque al no tener frío, el cuerpo no quema energía para generar el calor que haría falta para mantener nuestro cuerpo a su temperatura idónes en un ambiente con la temperatura inferior a la suya.

 

Y con el aire acondicionado se engorda porque al no sudar, debido a que no necesitamos enfríar el cuerpo para rebajar su temperatura, el cuerpo ahorra recursos, lo cual hace que no necesite consumir una energía que si que habría consumido si no tuviéramos aire acondicionado.

 

De todos modos, la cantidad de energía que no se gasta debido a emplear el aire acondicionado o la calefacción es poca, y siempre es mejor hacer deporte que perder calidad de vida pasando frío en invierno y calor en verano. Otra cuestión ya es el recibo de la electricidad, claro está. Pero eso ya no tiene relación con engordar.